1.- Yo anduve con Jesús
– Buenas tardes, disculpe, ¿es usted el joven Judas Iscariote?
– Sí, por desgracia
– Permítame presentarme, soy reportero de la Revista; “Cuáles fueron las causas” que se editará mensualmente en el cielo; y quiero preguntarle antes que se vaya al ….. bueno, digamos a su lugar. ¿Cuál cree usted que haya sido la causa principal de su condenación?
– No la principal, sino la única fue no haber aceptado a Jesús como mi Salvador.
– Cree usted que su pasado influyó de alguna manera para rechazar a Cristo?
– No lo creo, porque en realidad yo no era tan malo como dicen, es decir, no era peor que los demás, vivía una vida mediocre como la mayoría de la gente y fue una situación precisamente la que me llevó a rechazar la salvación.
– ¿Cómo conoció a Jesucristo?
– Primeramente, me hablaron de él, me dijeron que había un hombre que hacia milagros y sanaba enfermos; a mi me pareció algo muy divertido, y sobre todo muy lucrativo, luego lo conocí personalmente y me convertí en un verdadero Cristiano.
– Sabia usted que él es y era el Hijo de Dios?
– Sí, lo sabía, aunque había varias cosas que según mi punto de vista no encajaban bien, es decir, yo no estaba de acuerdo con él.
– Como cuáles por ejemplo?
– Pues aquello de que, si te golpean en una mejilla, por la otra para para que se te emparejen, si te cargan una milla, anda dos para se te quite la flojera, ama a tu enemigo y cosas por el estilo.
– Y si no estaba de acuerdo, ¿por qué le seguía?
– Tenía esperanzas de que él cambiara aceptando mis puntos de vista.
– Hubo alguna actitud personal de él que usted consideró fuera de lo correcto?
– Hubo muchas, principalmente aquella vez que multiplicó los 5 panes y 2 peces para 5000 personas, la gente admiraba por ese milagro quiso proclamarlo Rey, a mí me dio gusto porque la gente lo quería, él podía haber sido Rey y librarnos del dominio Romano; ¿pero sabe lo que dijo? Mi no es de este mundo, y dando la media vuelta se fue hacia el monte él solo. Esto me desilusionó porque una oportunidad de esas no a cualquiera quiera se le presenta.
– Durante el tiempo que usted anduvo con Jesús, ¿tuvo algunos momentos de alegría? sí, varios, especialmente cuando nos dio facultad de sanar a los enfermos y echar fuera demonios, con esto pensé yo, ya puedo independizarme y poner mi negocio aparte; pero luego nos dijo: no os gocéis de esto, sino de que vosotros nombres están escritos en los cielos.
– Mucho se ha dicho acerca de su arrepentimiento, si fue sincero o no ¿qué nos puede decir al respecto?
– Sí, fui sincero, pero no bien encaminado, en lugar de dirigirme a Jesús, me dirigí a los príncipes de los sacerdotes, ese fue mi error.
– Porqué entonces no se dirigió a Jesús?
– Se me acaba de ocurrir hace rato durante el juicio
– Un poco tarde, No?
– Sí, demasiado tarde, a pesar de que YO ANDUVE CON JESÚS.
2.- YO ESTUVE CERCA DE JESÚS.
– Perdone la pregunta mi estimado, ¿es usted el joven Gestas?
– Sí, que no me esté molestando
– No se arrepiente de su conducta?
– usted se arrepiente de la suya?
– No, yo no
– Ni yo tampoco, yo soy libre de escoger lo que quiera.
– Aún sabiendo lo que le espera allá abajo?
– Sí; miserable suerte la mía ¿oh? Y pensar que YO ESTUVE CERCA DE JESÚS.
3.- YO MANDE AZOTAR A JESÚS
– Buenas tardes señor Pilota
– Pilato, jovencito, Pilato
– Ah si, perdón, se me brincaron las vocales
– Eso no es tan grave como lo que a mí me pasó
– que le pasó Señor Pilato?
– Que, por quedar bien con mis amigos, quedé mal Cristo.
– Ah caray, ¿y cómo estuvo eso?
– Pues que cuando yo quería soltar a Jesús, mis amigos me amenazaron diciendo que, si soltaba a Jesús, perdía la amistad de ellos y del César.
– Y qué pasó?
– Pues que sigo siendo amigo de ellos y del César
– ¿Quiero decir que…..?
– Sí, que por conservar la amistad de ellos YO MANDE AZOTAR A JESÚS.
– Huy, eso sí que está grave, muy grave; ¿y dónde están sus amigos ahora?
– Allí van adelante en la misma fila, míralos, atrás del César
4.- YO SENTENCIE A JESÚS.
– Disculpe, ¿quién es usted? no creo conocerlo
– Ni yo a ti, de seguro no eres miembro de mi iglesia
– Era usted Pastor de una Congregación?
– Sí de ésta que viene detrás de mí
– Vaya, es muy numerosa
– Sí, y faltan unos pocos que no hicieron lo mismo que nosotros
– y de que se le acusa?
– Es que soy Caifás
– ¿Caifás? Entonces usted…..
– Sí, YO SENTENCIE A JESÚS, y ahora él me sentenció a mí.
– oh, comprendo
5.- YO MANDE MATAR A JESÚS
– Hola, usted debe ser Faraón
– No
– Entonces Belsasar
– Menos
– Julio César?
– Fuchi
– Ya sé, herodes
– Adivinaste
– Me fijé en su porte de Rey
– Siempre me gustaron las cosas bien hechas
– Sí? Pues su expediente no está muy limpio que digamos
– es que nunca me gustaron los niños
– Pero eso de mandarlos matar
– Bueno, reconozco que fue un grave error, quería eliminar al Rey de los Judíos, y sin saberlo YO MANDE MATAR A JESÚS
Dios le Bendiga.



