– Papi, Mami, voy a ir con Cayo a la casa de Chagua, nos invitó a la Navidad.
– Sí, hija –responde doña Herlinda– cuídense mucho.
– Ya nos vamos Papá, Mamá.
– Sí, hijo –contesta don Emiliano- no vayan a regresar muy noche, Ah, esperen…
– ¿Qué sucede?
– Sólo quiero estar seguro de que la Navidad es una fiesta agradable a Dios.
– ¡Papá! –responde Meya sorprendida– ¿Cómo puede decir eso de la Navidad?
– Es que he estado leyendo la Biblia, y me he propuesto hacer únicamente lo que agrada a Dios, y dejar de hacer lo que le desagrada.
– Pero la Navidad no puede ser mala, porque conmemora el nacimiento de Cristo.
– Lo ´se, hijita; pero es bueno cerciorarnos, ¿No te parece?
– Sí es cierto Papi, discúlpeme.
Pues yo sí me voy –dice Cayo –, porque todavía tengo que pasar por Gely.
– Sí, hijo; Dios te bendiga.
– Alla te esperamos, Meya.
– Si, Cayo, ahorita voy.
– Volviendo al tema – dice don Emiliano– ¿Porqué será que Cristo nunca celebró la Navidad?, tampoco los Apóstoles, ni la primera iglesia Cristiana.
– Es cierto, Papi, no había pensado en eso.
– Vaya, –interviene doña Herlinda– esto está más interesante de lo que yo pensaba.
– ¿Qué pasó, Meya? –pregunta Chagua al tiempo que abre la puerta y entra –te estamos esperando.
– Es que …estamos estudiando si será bueno celebrar la Navidad, o no.
– ¿La Navidad? ¡pero qué ocurrencias! ¡Cómo no va a ser bueno, si se festeja el nacimiento de Cristo!
– Pero Chagua, –interviene don Emiliano– ¿Cómo sabes que realmente es esta la fecha del nacimiento de Cristo?
– Pues porque hoy estamos a 24 de Diciembre, todo el mundo sabe que hoy en la noche es la Navidad.
– ¿Pero en que se basa todo el mundo para creer eso? ¿o lo creen a ciegas?
– …Ya sé quién podría contestar esa pregunta: el Reverendo Rivera; está en mi casa, lo voy a llamar.
– Sí, Chagua, te esperamos.
MINUTOS DESPUÉS
– Buenas tardes, ¿se puede pasar?
– Por supuesto que sí, Reverendo, pase usted, siéntese por favor.
– Me dijo Chagua que estaban interesados en hacerme algunas preguntas acerca de la Navidad.
– Así es, reverendo: ¿Qué seguridad podemos tener de que Cristo nació el 25 de diciembre?
– Pues en realidad no existe ningún fundamento para hacerlo, se ha tomado esa fecha simplemente por tradición.
– Pero ¿Sabía usted que el 25 de Diciembre los Babilonios celebraban el nacimiento de su dios Tammúz?
– …No… no lo sabía…
– ¡Vaya! ¡estamos en Babilonia sin darnos cuenta!
– Bueno, pues, ya tengo que irme, con permiso.
– Sí, Reverendo, pase usted.
– ¿Entonces Cristo no nació en la Navidad? –pregunta doña Herlinda–
– Pues todo parece indicar que no.
– ¿Entonces no vamos a hacer ninguna fiesta, Papi?
– Pues miren: Aquí estaba yo leyendo en la Biblia que hay 7 Fiestas ordenadas por Dios, en Levítico 23.
– ¿Y cómo son esas Fiestas, Papi?
– Eso sí lo ignoro, hijita, nunca las he visto.
– En el templo de doña Gen hacen unas fiestas de ésas –interviene Moy –un día fui.
– ¿Y dónde está ese Templo, Moy?
– Por allá por el Parque.
– Mejor vamos a su casa a preguntarle.
– Si, vamos.
UN RATO DESPUÉS
– Buenas tardes doña Generosa.
– Buenas tardes, don Emiliano, pase; ¿En qué puedo servirles?
– Mi hijo Moy nos dijo que en el Templo a donde usted asiste celebran unas Fiestas poco conocidas, y tenemos curiosidad por saber qué Fiestas son ésas.
– Ah, con todo gusto: Son las 7 Fiestas Santas: El Dia Sábado, La Santa Cena, Los Ázimos, El Pentecostés, Las Trompetas, la Expiación y las Cabañas. (Lev.23:1-44)
– ¿Qué no fueron esas Fiestas del Antiguo Pacto con el Pueblo de Israel?
– Al principio sí; mas ahora Dios las incluye en el Nuevo Pacto para todos, (Jer. 31.33)
– ¿Pero el Señor Jesucristo tomó en cuenta esas Fiestas?
– Por supuesto que sí; la Biblia registra que los 7 Acontecimientos más importantes de su vida terrenal los realizó precisamente en esos días santos:
1.- Primeramente: el nació en una Fiesta de Cabañas, (Luc.2:1-7).
2.- A los 30 años se bautizó en otra Fiesta de Cabañas, (Luc. 3:21-23).
3.- Luego, cumplió la Profecía de Isaías en un Día Sábado, (Luc. 4: 16-21).
4.- Cumplió su propia profecía en una Fiesta de Cabañas, (Luc. 13:32-33; Jn. 7:1-10).
5.- Hizo su entrada triunfal en un Día Sábado (Jn. 11:55, 12:1,12).
6.- Murió en la Fiesta de la Pascua o Santa Cena, (1. Cor. 5:7).
7.- Resucitó en un Día Sábado, (Mat. 28:1-6, versión antigua).
– ¡Vaya, esto es toda una revelación!
– Sí que lo es.
– ¡Papá! ¡Acaba de venir Abelardo a avisar que hirieron a Cayo y que se lo llevaron al Hospital!
– ¡Dios mío! ¿Qué pasó, Abelardo?
– Estábamos brindando en la casa de Chagua, Cayo tomó de más y se peleó con Chalo pero Chalo le clavó un cuchillo en el estómago a Cayo.
– ¡Qué barbaridad! ¡Vamos rápido al Hospital!
Yo me quedaré orando por él.
– Sí, doña Generosa; gracias.
EN EL HOSPITAL HABLAN CON EL DIRECTOR
– Cómo está mi hijo, Doctor?
– Muy grave, Señor; no le prometo nada.
– ¿Puedo pasar a verlo?
– Ahora no; lo están operando de emergencia.
– Mujer, hijos, vamos a orar por Cayo.
– Sí, oremos: Dios Santo, bendice a Cayo, sálvalo, en el Nombre de Jesucristo te lo pedimos, Amén.
– AMÉN
AL DÍA SIGUIENTE
– Ya pueden pasar a verlo, pero sólo un minuto.
– Sí, Doctor, gracias. ¡Cayo! ¡hijo mío!
– Papá…Mamá Muchachos… Qué bueno que vinieron…
– Hemos estado orando por ti.
– Me he portado muy mal…si salgo de ésta…ya me voy a portar bien.
– Claro que vas a salir, Dios te va a ayudar.
– Se acabó el tiempo de la visita.
– Si, Doctor; Dios te bendiga, Cayo, mañana venimos otra vez.
– Sí…sigan orando por mí.
UNOS MESES DESPUÉS EN LA CASA DE CAYO
– Buenos días, Cayo; ¿Cómo sigues?
– Ya mejor, doña Gen, gracias a Dios.
– Qué bueno; mira lo que te traje.
– ¡Una Biblia!
– Sí, es para ti; también te traigo una invitación para la Fiesta de las Cabañas; mañana comienza.
– Sí, doña Gen, iré primeramente Dios.
– Bueno, vengo por ti en la tardecita.
– Sí, doña Gen, la estaré esperando.
AL DIÁ SIGUIENTE
– Ya vine, Cayo.
– Sí, doña Gen, le tengo una sorpresa: Que todos vamos a ir al Templo.
– ¿Todos? ¡Qué bueno!
-Sí, doña Generosa –dice Herlinda–, queremos dar gracias a Dios por la recuperación de Cayo.
– Bueno, pues vámonos.
AL LLEGAR AL TEMPLO EL PASTOR ESTÁ PREDICANDO:
– El mundo tiene sus fiestas y la Iglesia de Dios tiene sus Fiestas. Las fiestas del mundo son para satisfacer la carne, y las Fiestas Santas son para satisfacer al Espíritu, (Gal. 6:8).
De las 7 Solemnidades, 3 son las más importantes: Las Cabañas, la Santa Cena, y el Pentecostés, (Deu. 16:16), Porque una pertenece al Padre, otra al Hijo, y otra al Espíritu Santo, (1. Jn. 5:7).
Esta es la fiesta más grande de todas porque es la que pertenece al Padre Celestial
La Biblia dice que Jesús fue a la Fiesta de las Cabañas en secreto, (Jn. 7:1-10).
¿Pero cuál era ese secreto?, (salmo. 25:14).
Para saberlo necesitamos remontarnos 33 años atrás cuando José y María andaban buscando posada y no la encontraban porque había mucha gente en Jerusalem, (Luc. 2:7).
¿Pero por qué había tanta gente en Jerusalem?
No fue por el edicto del emperador Augusto César, ya que ese edicto estipulaba que se empadronaran cada uno en su Ciudad; no todos en un mismo lugar, (Luc. 2:1-3).
La razón es que había un Decreto del Emperador de todo el Universo que ordenaba que toda la gente se presentara en el Templo de Jerusalem en las 3 Grandes Solemnidades, por eso había tanta gente en Jerusalem y sus alrededores, (Deu. 16:16). ¡Y en una de esas 3 Fiestas nació Jesús!
¿Hagamos la cuenta!
1.- Cuando Jesús murió tenia 33 años y medio, (Dan. 9:27).
2.- El murió en la Fiesta de la Pascua (1. Cor.5:7)
3.- Esta Fiesta se celebra el día 14 del primer mes Bíblico llamado ABIB, (Ex. 12:6; 13:4).
4.- este mes comienza con la Primavera, porque Abib significa “Primavera”.
5.- La Primavera comienza en Marzo.
6.- Cuente 6 meses desde Marzo y lo llevará a Septiembre.
7.- Cuente los 14 días del mes 7°, y lo llevará al principio de la Fiesta de las Cabañas; ¡y en ese día precisamente nació Jesús! ¡Ese era su gran Secreto: ¡El día de su cumpleaños! A eso fue a Jerusalem en la Fiesta de las Cabañas calladamente: A dar gracias a Dios por su cumpleaños; Un bello ejemplo que todos deberíamos de imitar.
Pero no estamos aquí para celebrar el nacimiento de Cristo, ya que no hay ningún mandamiento para ello;
Sino que estamos aquí para alabar al “Bienaventurado y sólo Poderoso, Rey de Reyes y Señor de Señores, quien sólo tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible, a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver; al cual sea la honra y el Imperio Sempiterno. Amén”, (1. Tim. 6:15-16).
– ¡Este es el verdadero día de la Navidad!, –exclama Meya–
– Sí, hasta ahora entiendo todo con claridad.
– corrobora don Emiliano–
– El nacimiento de Cristo está dentro de las 7 Fiestas, –dice doña Herlinda–
– Siento que Jesús ha nacido hoy en mi corazón, –dice Cayo–, Esta es la verdadera Navidad.
– ¡Bendito sea el Señor para siempre!, –concluyen todos–
AMÉN.
Dios le bendiga.



