35. El Secreto de Jesús

– Papi, Mami, voy a ir con Cayo a la casa de Chagua, nos invitó a la Navidad.

– Sí, hija –responde doña Herlinda– cuídense mucho.

– Ya nos vamos Papá, Mamá.

– Sí, hijo –contesta don Emiliano- no vayan a regresar muy noche, Ah, esperen…

– ¿Qué sucede?

– Sólo quiero estar seguro de que la Navidad es una fiesta agradable a Dios.

– ¡Papá! –responde Meya sorprendida– ¿Cómo puede decir eso de la Navidad?

– Es que he estado leyendo la Biblia, y me he propuesto hacer únicamente lo que agrada a Dios, y dejar de hacer lo que le desagrada.

– Pero la Navidad no puede ser mala, porque conmemora el nacimiento de Cristo.

– Lo ´se, hijita; pero es bueno cerciorarnos, ¿No te parece?

– Sí es cierto Papi, discúlpeme.

 Pues yo sí me voy  –dice Cayo –, porque todavía tengo que pasar por Gely.

– Sí, hijo; Dios te bendiga.

– Alla te esperamos, Meya.

– Si, Cayo, ahorita voy.

– Volviendo al tema – dice don Emiliano– ¿Porqué será que Cristo nunca celebró la Navidad?, tampoco los Apóstoles, ni la primera iglesia Cristiana.

– Es cierto, Papi, no había pensado en eso.

– Vaya, –interviene doña Herlinda– esto está más interesante de lo que yo pensaba.

– ¿Qué pasó, Meya? –pregunta Chagua al tiempo que abre la puerta y entra –te estamos esperando.

– Es que …estamos estudiando si será bueno celebrar la Navidad, o no.

– ¿La Navidad? ¡pero qué ocurrencias! ¡Cómo no va a ser bueno, si se festeja el nacimiento de Cristo!

– Pero Chagua, –interviene don Emiliano– ¿Cómo sabes que realmente es esta la fecha del nacimiento de Cristo?

– Pues porque hoy estamos a 24 de Diciembre, todo el mundo sabe que hoy en la noche es la Navidad.

– ¿Pero en que se basa todo el mundo para creer eso? ¿o lo creen a ciegas?

– …Ya sé quién podría contestar esa pregunta: el Reverendo Rivera; está en mi casa, lo voy a llamar.

– Sí, Chagua, te esperamos.

MINUTOS DESPUÉS

– Buenas tardes, ¿se puede pasar?

– Por supuesto que sí, Reverendo, pase usted, siéntese por favor.

– Me dijo Chagua que estaban interesados en hacerme algunas preguntas acerca de la Navidad.

– Así es, reverendo: ¿Qué seguridad podemos tener de que Cristo nació el 25 de diciembre?

– Pues en realidad no existe ningún fundamento para hacerlo, se ha tomado esa fecha simplemente por tradición.

– Pero ¿Sabía usted que el 25 de Diciembre los Babilonios celebraban el nacimiento de su dios Tammúz?

– …No… no lo sabía…

– ¡Vaya! ¡estamos en Babilonia sin darnos cuenta!

– Bueno, pues, ya tengo que irme, con permiso.

– Sí, Reverendo, pase usted.

– ¿Entonces Cristo no nació en la Navidad? –pregunta doña Herlinda–

– Pues todo parece indicar que no.

– ¿Entonces no vamos a hacer ninguna fiesta, Papi?

– Pues miren: Aquí estaba yo leyendo en la Biblia que hay 7 Fiestas ordenadas por Dios, en Levítico 23.

– ¿Y cómo son esas Fiestas, Papi?

– Eso sí lo ignoro, hijita, nunca las he visto.

– En el templo de doña Gen hacen unas fiestas de ésas –interviene Moy –un día fui.

– ¿Y dónde está ese Templo, Moy?

– Por allá por el Parque.

– Mejor vamos a su casa a preguntarle.

– Si, vamos.

UN RATO DESPUÉS

– Buenas tardes doña Generosa.

– Buenas tardes, don Emiliano, pase; ¿En qué puedo servirles?

– Mi hijo Moy nos dijo que en el Templo a donde usted asiste celebran unas Fiestas poco conocidas, y tenemos curiosidad por saber qué Fiestas son ésas.

– Ah, con todo gusto: Son las 7 Fiestas Santas: El Dia Sábado, La Santa Cena, Los Ázimos, El Pentecostés, Las Trompetas, la Expiación y las Cabañas. (Lev.23:1-44)

– ¿Qué no fueron esas Fiestas del Antiguo Pacto con el Pueblo de Israel?

– Al principio sí; mas ahora Dios las incluye en el Nuevo Pacto para todos, (Jer. 31.33)

– ¿Pero el Señor Jesucristo tomó en cuenta esas Fiestas?

– Por supuesto que sí; la Biblia registra que los 7 Acontecimientos más importantes de su vida terrenal los realizó precisamente en esos días santos:

1.- Primeramente: el nació en una Fiesta de Cabañas, (Luc.2:1-7).

2.- A los 30 años se bautizó en otra Fiesta de Cabañas, (Luc. 3:21-23).

3.- Luego, cumplió la Profecía de Isaías en un Día Sábado, (Luc. 4: 16-21).

4.- Cumplió su propia profecía en una Fiesta de Cabañas, (Luc. 13:32-33; Jn. 7:1-10).

5.- Hizo su entrada triunfal en un Día Sábado (Jn. 11:55, 12:1,12).

6.- Murió en la Fiesta de la Pascua o Santa Cena, (1. Cor. 5:7).

7.- Resucitó en un Día Sábado, (Mat. 28:1-6, versión antigua).

– ¡Vaya, esto es toda una revelación!

– Sí que lo es.

– ¡Papá! ¡Acaba de venir Abelardo a avisar que hirieron a Cayo y que se lo llevaron al Hospital!

– ¡Dios mío! ¿Qué pasó, Abelardo?

– Estábamos brindando en la casa de Chagua, Cayo tomó de más y se peleó con Chalo pero Chalo le clavó un cuchillo en el estómago a Cayo.

– ¡Qué barbaridad! ¡Vamos rápido al Hospital!

Yo me quedaré orando por él.

– Sí, doña Generosa; gracias.

EN EL HOSPITAL HABLAN CON EL DIRECTOR

– Cómo está mi hijo, Doctor?

– Muy grave, Señor; no le prometo nada.

– ¿Puedo pasar a verlo?

– Ahora no; lo están operando de emergencia.

– Mujer, hijos, vamos a orar por Cayo.

– Sí, oremos: Dios Santo, bendice a Cayo, sálvalo, en el Nombre de Jesucristo te lo pedimos, Amén.

– AMÉN

AL DÍA SIGUIENTE

– Ya pueden pasar a verlo, pero sólo un minuto.

– Sí, Doctor, gracias. ¡Cayo! ¡hijo mío!

– Papá…Mamá   Muchachos… Qué bueno que vinieron…

– Hemos estado orando por ti.

– Me he portado muy mal…si salgo de ésta…ya me voy a portar bien.

– Claro que vas a salir, Dios te va a ayudar.

– Se acabó el tiempo de la visita.

– Si, Doctor; Dios te bendiga, Cayo, mañana venimos otra vez.

– Sí…sigan orando por mí.

UNOS MESES DESPUÉS EN LA CASA DE CAYO

– Buenos días, Cayo; ¿Cómo sigues?

– Ya mejor, doña Gen, gracias a Dios.

– Qué bueno; mira lo que te traje.

– ¡Una Biblia!

– Sí, es para ti; también te traigo una invitación para la Fiesta de las Cabañas; mañana comienza.

– Sí, doña Gen, iré primeramente Dios.

– Bueno, vengo por ti en la tardecita.

– Sí, doña Gen, la estaré esperando.

AL DIÁ SIGUIENTE

– Ya vine, Cayo.

– Sí, doña Gen, le tengo una sorpresa: Que todos vamos a ir al Templo.

– ¿Todos? ¡Qué bueno!

-Sí, doña Generosa –dice Herlinda–, queremos dar gracias a Dios por la recuperación de Cayo.

– Bueno, pues vámonos.

AL LLEGAR AL TEMPLO EL PASTOR ESTÁ PREDICANDO:

– El mundo tiene sus fiestas y la Iglesia de Dios tiene sus Fiestas. Las fiestas del mundo son para satisfacer la carne, y las Fiestas Santas son para satisfacer al Espíritu, (Gal. 6:8).

De las 7 Solemnidades, 3 son las más importantes: Las Cabañas, la Santa Cena, y el Pentecostés, (Deu. 16:16), Porque una pertenece al Padre, otra al Hijo, y otra al Espíritu Santo, (1. Jn. 5:7).

Esta es la fiesta más grande de todas porque es la que pertenece al Padre Celestial

La Biblia dice que Jesús fue a la Fiesta de las Cabañas en secreto, (Jn. 7:1-10).

¿Pero cuál era ese secreto?, (salmo. 25:14).

Para saberlo necesitamos remontarnos 33 años atrás cuando José y María andaban buscando posada y no la encontraban porque había mucha gente en Jerusalem, (Luc. 2:7).

¿Pero por qué había tanta gente en Jerusalem?

No fue por el edicto del emperador Augusto César, ya que ese edicto estipulaba que se empadronaran cada uno en su Ciudad; no todos en un mismo lugar, (Luc. 2:1-3).

La razón es que había un Decreto del Emperador de todo el Universo que ordenaba que toda la gente se presentara en el Templo de Jerusalem en las 3 Grandes Solemnidades, por eso había tanta gente en Jerusalem y sus alrededores, (Deu. 16:16). ¡Y en una de esas 3 Fiestas nació Jesús!

¿Hagamos la cuenta!

1.- Cuando Jesús murió tenia 33 años y medio, (Dan. 9:27).

2.- El murió en la Fiesta de la Pascua (1. Cor.5:7)

3.- Esta Fiesta se celebra el día 14 del primer mes Bíblico llamado ABIB, (Ex. 12:6; 13:4).

4.- este mes comienza con la Primavera, porque Abib significa “Primavera”.

5.- La Primavera comienza en Marzo.

6.- Cuente 6 meses desde Marzo y lo llevará a Septiembre.

7.- Cuente los 14 días del mes 7°, y lo llevará al principio de la Fiesta de las Cabañas; ¡y en ese día precisamente nació Jesús! ¡Ese era su gran Secreto: ¡El día de su cumpleaños! A eso fue a Jerusalem en la Fiesta de las Cabañas calladamente: A dar gracias a Dios por su cumpleaños; Un bello ejemplo que todos deberíamos de imitar.

Pero no estamos aquí para celebrar el nacimiento de Cristo, ya que no hay ningún mandamiento para ello;

Sino que estamos aquí para alabar al “Bienaventurado y sólo Poderoso, Rey de Reyes y Señor de Señores, quien sólo tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible, a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver; al cual sea la honra y el Imperio Sempiterno. Amén”, (1. Tim. 6:15-16).

– ¡Este es el verdadero día de la Navidad!, –exclama Meya–

– Sí, hasta ahora entiendo todo con claridad.

– corrobora don Emiliano–

– El nacimiento de Cristo está dentro de las 7 Fiestas, –dice doña Herlinda–

– Siento que Jesús ha nacido hoy en mi corazón, –dice Cayo–, Esta es la verdadera Navidad.

– ¡Bendito sea el Señor para siempre!, –concluyen todos–

AMÉN.

Dios le bendiga.

Recuerda ¡Cristo te ama!

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