30. El Seminarista y el Monje

– Antier fue el día más corto del año

– Sí, y la noche más larga del año, estamos a 24 de Diciembre.

– y nosotros, en lugar de estar preparándonos para celebrar la Navidad a la noche, estamos aquí encerrados, acomodando todos estos libros viejos y empolvados

– pues tú estás aquí porque quieres; yo porque estoy castigado por decirle al Profesor de Historia Sagrada que los Dogmas y los Artículos de fe deberían de comprobarse bíblicamente

– no, yo estoy aquí porque al tomar los hábitos prometí ayudar en todas las tareas más difíciles y pesadas

. pues ni modo, ya nos metimos en esto, y ahora tenemos que aguantarnos

– mira, este libro de llama “4000 años de Navidad”

– ¿si?, está muy viejo, acomódalo con cuidado, no se te vaya a desbaratar…oye…¿cómo dijiste que se llama?

– “4000 años de Navidad” por Earl W. Count

– pero eso no puede ser, porque de Cristo para acá apenas van como 2000 años

– mira lo que dice: “2000 años antes de Cristo ya se celebraba la Navidad en Babilonia el 25 de Diciembre, en conmemoración del nacimiento del dios Tammúz, quien era representado como un niño en los brazos de su madre Semiramis, y una “T” antigua en forma de cruz, la cual adoraban, por ser la letra inicial del nombre de Tammúz”

– ¿el 25 de Diciembre?

– sí, así dice

– tiene mucha semejanza con nuestra religión

– al contrario, nuestra religión tiene mucha semejanza con la religión Babilónica, porque aquella fue primero

– sí, es mucha coincidencia que Cristo haya nacido el mismo día que Tammúz

– demasiada, diría yo, si tomamos en cuenta que también Tammúz era representado como un niño en los brazos de su madre, como el niño Jesús

-y que también ellos adoraban la cruz, como nosotros, por ser la letra inicial del nombre de Tammúz

– son muchas coincidencias

– ¿no será que…?

– ¿estás pensando lo mismo que yo?

– sí, que el 25 de Diciembre no es la fecha del nacimiento de Cristo, sino de Tammúz, y que después se lo acomodaron al nacimiento de Cristo

– eso debe ser, con razón el Profesor de Historia no pudo comprobar que Cristo nació el 25 de Diciembre

– entonces nuestra religión es Babilónica, disfrazada de Cristiana

– sin embargo, no debemos hacer juicios precipitados, porque podríamos equivocarnos, mejor sigamos investigando

– tienes razón, vamos a consultar otros libros

– mira este, se llama “Las 2 Babilonias”, a lo mejor habla algo de eso

– a ver, déjame verlo…sí, mira, aquí dice: “Al morir Nimrod, rey de Babilonia, su esposa Semiramis se embarazo subrepticiamente, y para justificar su situación, planto un árbol de pino en la tumba de Nimrod, e hizo creer a sus súbditos que su esposo aún vivía en una vida ultraterrena, y que ella había tenido una relación marital con él, y que la prueba de ello, era que ese árbol había nacido milagrosamente de la noche a la mañana, y que representaba el hijo de Nimrod

Al nacer el niño, los súbditos le llevaron regalos, y adornaron el árbol, haciendo de esto una costumbre anual”

– ¡el árbol de Navidad!

– entonces esta costumbre también viene desde allá

– ¡estamos en Babilonia sin darnos cuenta!  

– ya se me quitaron las ganas de celebrar la Navidad

– a mí también

– y yo que estaba pensando festejar la Navidad esta noche con mi familia

– pero entonces ¿cómo pasaron estas costumbres paganas al Cristianismo? necesitamos saberlo

– sí, vamos a seguir buscando en otros libros

– aquí hay uno, se llama: “historia de las Religiones”, a ver si habla algo de lo que buscamos

– a ver, préstamelo… sí, aquí dice: “en el siglo IV había en la Iglesia una creciente divergencia que amenazaba la unidad religiosa entre la Iglesia de oriente y la de occidente, pues unos celebraban el nacimiento de Cristo el 6 de Enero y otros el 6 de Junio

Para resolver esta cuestión, el Papa Liberio, sin dar la razón a unos ni a otros, promulgó un Dogma en el que estableció como fecha del nacimiento de Cristo el 25 de Diciembre; ¡el mismo día en que todo el paganismo celebraba el nacimiento de Tammúz!”

– ¡esto es el colmo!

– ¡qué descaro!

– ¡qué desfachatez!

– ¡qué falta de delicadeza!

– ¡esto es un vil engaño!

– ¡no aguanto más! ¡yo me voy!

– ¡yo también! ¡nos han tenido engañados siempre!

– y no solamente a nosotros, sino a todo el mundo

En ese momento entra un fraile muy contento, ostentando una hoja de papel en la mano y saludándolos:

Feliz Navidad, hermanos, les traigo una buena noticia: dice el Padre Priori que les concede un permiso provisional, para que vayan a sus casas a celebrar la Navidad con sus familias, y que los espera aquí mañana en la mañana

– ¿sí?, pues dile que nos espere sentado, porque parado se puede cansar

– hasta nunca, con permiso 

El Fraile queda desconcertado, con la boca abierta, mirando todos los libros desacomodados, y sosteniendo todavía el papel con la mano en alto, mientras ellos se dirigen a la Dirección, Entrando sin anunciarse

– ¿eh?, ¿qué sucede? 

– señor Director: ¿puede usted decirnos con exactitud la fecha del nacimiento de Cristo?

– mm, veo que leyeron algún libro de la Biblioteca, les advertí que no lo hicieran

– lo hicimos sin querer, pero no nos arrepentimos de haberlo hecho, nos vamos

– hasta nunca, con permiso

– esto es el colmo, no se puede confiar en nadie

-y yo que estaba tan creído en eso

– el mundo está al revés, no existe la Verdad

En ese momento se cruzan en la calle con un Pastor Cristiano Evangélico, a quien conocen de vista, él los saluda afectuosamente:

– buenas tardes, Dios les bendiga

– ¿eh?, ¿por qué usted no nos saluda como todo el mundo, diciendo Feliz Navidad?

– sencillamente porque hoy no es la Navidad

– ¿usted sí nos puede decir la fecha exacta del nacimiento de Cristo?

– con mucho gusto, vamos a casa: La Biblia dice que cuando Cristo murió tenía 33 años y medio

El murió el día 14 del primer mes bíblico llamado Nisán, que aproximadamente comienza con el principio de la Primavera

Contando desde ahí medio año, nos lleva al día 14 del séptimo mes Bíblico llamado Ethaním, que comienza aproximadamente con el principio del otoño, en ese día 14 de Ethaním nació Jesús

– entonces ese es el día de la Navidad?

– en ese día nació Jesús en el mundo; pero la verdadera Navidad es cuando Jesús nace en el corazón del creyente (Gál.4:19); si ustedes quieren, hoy mismo pueden ofrecer su corazón como un pesebre a Jesús, para que venga a nacer en ustedes

– sí, yo quiero que Jesús nazca hoy en mi corazón

– yo también

– bien, vamos a orar; arrodíllense ante el Señor y yo pondré mis manos sobre ustedes; oremos: Padre nuestro; acepta a estos hijos tuyos para que Cristo nazca hoy en sus corazones, te lo pedimos en el nombre de Jesucristo, nuestro único y bendito Salvador, amén

– oh, siento que Jesús ha nacido hoy en mi corazón

– yo siento como si hubiera nacido de nuevo

– esta es la verdadera Navidad

– bendito sea el Señor para siempre.

Dios le bendiga.

Recuerda ¡Cristo te ama!

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