2. Sesión Extraordinaria

– Los he llamado, (decía el Diablo mayor visiblemente preocupado), para decidir qué es lo que vamos a hacer, porque ahora que Jesús resucitó, como había dicho, todas las gentes, cuando lo sepan, creerán en él, y se salvarán, y nosotros nos quedaremos solos.

Eso me indigna -decía otro-, si hubiéramos sabido que él iba a resucitar, mejor habría sido no crucificarlo, para no darle importancia, pero ahora su fama corre por toda la tierra.

– y si decimos que no es cierto que resucitó

– no seas menso, eso ya se ha dicho, pero nadie lo cree, porque se ha estado apareciendo a muchos, y si la situación sigue así, no sé a dónde iremos a parar.

– Todo esto ha sido un fracaso

– Sí, un gran fracaso

– y seguirán fracasando mientras sigan con sus mismas ideas caducas, arcaicas y obsoletas de siempre (esto dice Filósofo, que viene llegando elegantemente vestido, con lentes, y con un portafolio en la mano)

– y ora tú, qué milanesas, ¿pos no bisteces que ya morongas?

– si me muero se quedan huérfanos, porque sin mí, ustedes no son nada

– cámara, que sean menos, ¿pos qué ya te sientes la última chela del refrigerador?

– más o menos

– y ora, ¿a qué te dedicas?

– vengo de Grecia, fui a estudiar con Sócrates, les manda saludos

– por lo visto que tú ‘nomas’ te andas paseando, y ni siquiera te enteras de los problemas que aquí estamos pasando

– te equivocas, Belial, porque me preocupo por los problemas que aquí estamos pasando, es que me fui a Grecia a estudiar, porque veo que todo lo hacen mal, al ahí se va, sin pensar, no usan la sesera, por eso todo les sale mal, y van de fracaso en fracaso, y de error en error

– ¿te refieres a mí?

– no lo digo yo, los hechos lo demuestran

– o sea que tú lo puedes hacer mejor

– claro, por eso fui a estudiar

– entonces te crees mejor que yo

– la verdad no peca, pero incomoda

– pos si te crees muy salsa, vamos a echarnos un tirito tú y yo, hasta que uno de los dos deje de respirar

– ¡ese es tu problema, Belial! ¡que todo lo quieres solucionar a golpes! no usas la de pensar, entiende, la cabeza no es nada más para peinarse

– el que no entiende eres tú, Sabelotodo, tú solo entiendes a golpes,, como los burros, ¡y te lo voy a demostrar!

– ¡ay! ¡ugh! ¡suéltame! ¡me estás asfixiando!

– suéltelo, jefe, él solo quiere ayudar

– ¡pues que se vaya a ayudar a otra parte! ¡aquí no lo necesitamos!

– pues si nos ayuda a solucionar este problema, entonces sí lo necesitamos

– okey, okey, áhi les va su Sabelotodo

– ¡ay! échenme aire…

– okey, pero dinos de una vez ¿cuál es tu opinión para solucionar este problema?

– yo no les doy opiniones, yo les digo las cosas como son

– okey, entonces dinos cómo se puede solucionar este problema

– pues si quieren que se los diga, les va a costar, porque a mí me costó, no me llegó de gratis

– ¿y cuánto nos va a costar?

– a ti te va a costar, Belial, que te pases para acá, y yo para allá

– ¿estas insinuando que tú quieres ser el jefe?

– no lo estoy insinuando, lo estoy diciendo

– vaya, ya apareció el peine, por áhi hubieras comenzado; tú no puedes ser el jefe, Sabelotodo, no tienes la ‘capacida’, para ser jefe se necesita tener muchas cualidades, y tu no las tienes; se necesita tener don de mando, personalidad, buena presentación, facilidad de palabra, en fin, muchas cosas, y tú no tienes nada de eso, tú eres como un insecto insignificante

– pues no tendré nada de eso, pero tengo algo que tú no tienes, Belial: INTELIGENCIA

– ¿qué tú tienes inteligencia? No me hagas reír, que tengo los labios partidos, tú no tienes sesos ni para una quesadilla

– a las pruebas me remito; yo soy el único que les puede decir cuál es la solución de este problema, y si alguien más tiene una solución, que la diga de una vez, y si no, que calle para siempre ……………….

– okey, acepto tu condición, pero yo también pongo una condición: que, si no da resultado la solución que tú propongas, entonces yo, personalmente, te voy a cortar la lengua antes de matarte, por bocón

– eso no sucederá, así que no me preocupo, mejor preocúpate tú, y comienza a empacar tus cosas para tu cambio de domicilio, porque te voy a sacar de circulación

– a mí me haces los mandados

– ya veremos quién le hace los mandados a quién, por lo pronto muchachitos, a trabajar; pongan atención y escuchen bien, porque no repito, áhi les va:

El avance del evangelio no se puede detener, porque DIOS personalmente lo está impulsando; pero en cambio, sí se puede contrarrestar

– ¿y cómo se puede contrarrestar?

– la única manera de contrarrestarlo es haciéndole la competencia

– ¿y cómo se puede le puede hacer la competencia?

– la única manera de hacer una competencia es ofreciendo el mismo producto que ellos ofrecen

– ¿y cuál es el producto que ellos ofrecen?

– el producto que ellos ofrecen es EL EVANGELIO

– ¿el Evangelio? ¿quieres que nosotros vayamos a predicar el Evangelio?

– ni más, ni menos

– ¡se los dije! -interviene Belial airadamente-, ¡Sabelotodo es un fraude! ¡ahorita mismo le voy a cortar la lengua!

– calmantes montes pájaros volantes alicantes pintos, no te aceleres Acelerino, que todavía no termino

– ¡no me llamo Acelerino!

– ni yo me llamo Sabelotodo, me llamo Filósofo, pero si quieres, puedes llamarme Supersabio; ¡SILENCIO TODOS! continuamos, punto y aparte

El Evangelio que nosotros predicaremos, no será un Evangelio COMPLETO, sino que será un Evangelio INCOMPLETO, o sea que solamente tendrá la fórmula de cómo RECIBIR la Salvación, pero no tendrá la fórmula de cómo CONSERVAR la Salvación; de esa manera los que reciban la Salvación, la perderán al primer pecado (Stg.2.10,11), o sea, a la primera transgresión a la Ley de Dios (I.Jn.3.4)

Recuerden que la fórmula para que los humanos reciban la Salvación es creer en Cristo (Hech.16:30-31), esta es la Salvación INICIAL, por fe, no por obras (Ef.2:8,9); y la fórmula para conservar la Salvación es hacer la voluntad de Dios (Mt.7:21), o sea, guardar sus Mandamientos (Mt.19:16,17 I Jn. 5:3), esta es la Salvación FINAL (Mt.24:13), por obras, no por fe (2.Cor.5:10; Mt.16:27; Ap.20:12), en síntesis, son 2 pasos para entrar al cielo, que son la fe y las obras, o dicho en otras palabras, creer en Cristo y obedecer los Mandamientos de Dios (Ap.14:12; 12:17)

– ¡qué! ¿nos estás evangelizando? ¡o qué, Sabelotodo! Estás cantinfleando, hablas mucho y no dices nada, ¡ya acaba, que me desesperas!

– momento, Violento, que soy lento

– ¡no me llamo Violento!

– ni yo me llamo Sabelotodo, me llamo Filósofo, pero si quieres, puedes llamarme Supersabio; ¡ATENCIÓN TODOS! continuamos, punto y seguido

Nosotros predicaremos con todo nuestro potencial solamente el punto número uno, que es la fe en Cristo, y al mismo tiempo desacreditaremos con todo nuestro potencial el punto número 2 que es la obediencia a los Mandamientos de Dios; de esa manera todos tendrán el elemento número uno que es la fe en Cristo, y nadie tendrá el elemento número 2 que es la obediencia a los Mandamientos de Dios.

Recuerden que, a la mujer simbólica, que es la iglesia Cristiana, se le dieron 2 alas de grande águila (Ap. 12:14), que son la fe y las obras (Ef.2:8-10; Stg.2:14-26), o en otras palabras: creer en Cristo y obedecer los Mandamientos de Dios; pero nosotros le cortaremos una ala, o sea un elemento de Salvación, que es la obediencia a los Mandamientos de Dios, y con una sola ala, o sea con un solo elemento de Salvación, que es la fe, no podrán volar al cielo, es decir, la fe sola no podrá salvarlos (Stg.2:14; I.Cor.13:2), porque la fe sin obras es muerta (Stg.2:26), si es que no tiene las obras dictadas por Dios (Ef.2:10; I.Cor.7:19), o sea sus Mandamientos (Rom.3:31; 2:13)

– ¡eso no dará resultado! porque si inducimos a la gente a dar el primer paso, no tardarán en dar el segundo paso

– no necesariamente, porque al mismo tiempo que los induciremos a dar el primer paso, les diremos que con eso es suficiente, que no necesitan dar el segundo paso, incluso los amenazaremos diciéndoles que, si dan el segundo paso, caerán al abismo y perderán la Salvación

– ¿y quién nos garantiza que no darán el segundo paso?

– eso ya está calculado en el Apartado de “Pérdidas y Ganancias”, porque efectivamente sí habrá algunos que además de dar el primer paso, darán también el segundo paso; pero esos serán solamente el uno por ciento; en cambio, el 99 por ciento darán solamente el primer paso; o sea que se quedarán a la mitad del camino, como los Israelitas que salieron de Egipto, pero que no llegaron a la tierra prometida

– ¡eso crees tú Sabelotodo! que solamente el uno por ciento darán el segundo paso, pero ¿quién nos garantiza que no será el 99 por ciento? ¡estás fantaseando!

– tranquilo, Tanquilino, que todavía no termino

– ¡no me llamo Tranquilino!

– ni yo me llamo Sabelotodo, me llamo Filósofo, pero si quieres, puedes llamarme Supersabio, ¡SILENCIO TODOS! continuamos, punto y aparte

La competencia que les vamos a hacer a los Cristianos, no será una simple competencia, sino que será una SUERCOMPETENCIA; tendremos grandes Predicadores que harán grandes milagros, sanidades y prodigios (2.Tes.2:9; Ap.13:13); grandes Eruditos, Maestros Apóstoles, Ministros, Reverendos y Pastores; grandes Templos, Universidades y Seminarios, grandes Recursos Económicos, etc. etc. de tal manera que aparezcamos nosotros como los verdaderos Cristianos (2.Cor.11:13-15), y nuestro evangelio aparezca como el verdadero Evangelio de Cristo; y ellos aparecerán como unos Cristianos falsos y fracasados, y su Evangelio aparecerá como un Evangelio falso e inoperante

– ¡eso no dará resultado! ¡no me late!

– ¿tienes alguna idea mejor?

– pues …. de momento, no

– entonces desaloja el lugar y pásate para acá con todo y chivas, que ya me cansé de estar parado, te relevo de tus funciones por inepto

– ¡pero no has demostrado que eso dará resultado!

– ¡quítate o te mando quitar! ¡Legión! ¡quiten esta basura de aquí!

– Sí jefe

– okey, okey, ¡no me jalen! ¡yo me salgo solo! ¡no necesito que me carguen! ¡yo puedo caminar solo! ¡suéltenme! ¡no me suelten! ¡AY!

– dijiste que te soltáramos

– ¡pero no desde arriba, idiotas! ¡me las pagarás Sabelotodo! ¡esto no se va a quedar así!

– por supuesto que no se va a quedar así, se te va a hinchar, y no me llamo Sabelotodo, me llamo Filósofo, pero si quieres, puedes llamarme Supersabio

– ¡qué Supersabio ni qué &”¡+.%/)+¡%(¿!+*?’¡”+=”%”’¡&

– ¿con esa boquita comes?…a palabras de borracho, oídos de cantinero … botellita de jerez, todo lo que me digas será al revés … me saludas a nunca vuelvas … ahora sí, muchachos, a trabajar

– Sí, jefe

– ¡viva Filósofo!

– ¡VIVAAA!

– ¡viva el Supersabio!

– ¡VIVAAA!

– ¡viva el nuevo jefe!

– ¡VIVAAA!.

                                                    FIN.

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