18. El Pecador de Corinto

—(ESTÉFANO) Amados hermanos de la Iglesia Cristiana de Corinto; estamos aquí, en esta Reunión Extraordinaria para tratar el asunto del hermano Himeneo, aquí presente, que está viviendo en pecado con una mujer, lo cual está gravemente penado por la Ley de Dios.

                —(HIMENEO) ¿La Ley de Dios?, ¡Qué les pasa!, La Ley de Dios no me puede condenar porque ya no está vigente, eso fue en el Antiguo Pacto, no en el Nuevo; ahora ya no estamos bajo la Ley, sino bajo la Gracia; ¿No lo sabían? Léanlo, está en Rom. 6:14

                —(ESTÉFANO) Claro que lo sabemos, y lo hemos leído; pero por lo que veo, tú no sabes ni lo que dices, Himeneo, porque según tú te incluyes en este texto de Rom. 6:14 entre los Cristianos que NO estamos bajo esa ley del pecado que se menciona ahí, al decir: “NO estamos bajo la Ley”, porque te imaginas que este texto se refiere a la Ley de Dios, y no a la ley del pecado; pero este texto se refiere a la ley del pecado, NO a la Ley de Dios, y ES la Ley de Dios la que rige a los hijos de Dios, NO la ley del pecado

                Tu dices que no estás bajo la Ley de Dios, y eso sí te lo creo, porque si estuvieras bajo la Ley de Dios, esa Ley te libraría de la ley del pecado y de la muerte -Rom.8:2-, pero como tú estás bajo la ley del pecado, NO puedes sujetarte a la Ley de Dios —Rom.8:7—

Entonces no te cuentes entre los que NO estamos bajo la ley del pecado, sino entre los que SÍ están bajo la Ley del pecado, porque vives en pecado, y todos los que viven en pecado NO pueden sujetarse a la Ley de Dios —Rom.8:7—

Todos los hijos de Dios, comenzando con nuestro Señor Jesucristo cuando vino al mundo, vivimos bajo la Ley (Mandamientos) de Dios —Jn.15:10; Rom.3:31; I.Jn.3:22—, y los que no son hijos de Dios viven bajo la ley del pecado —Rom.8:7—

—(HIMENEO) Pero Pablo dijo que ya no somos salvos por las obras de la Ley, sino por la Fe; y a mí, Fe es lo que me sobra, por eso estoy aquí; ¿No sabían lo que dijo Pablo? Léanlo, está en Gálatas 2:16 y 3:11

—(ESTÉFANO) Claro que lo sabemos y lo hemos leído, pero no es así como tú dices, que obedecemos la Ley de Dios para ser justificados o para ser salvos; NO obedecemos la Ley de Dios para ser salvos, sino porque ya hemos sido salvados por la fe en nuestro Señor Jesucristo; porque la obediencia a la Ley de Dios es un distintivo o característica de los hijos de Dios —Ap. 12:17; I.P.1:14— así como la desobediencia a los Mandamientos de Dios es un distintivo o característica de los hijos del diablo —Rom.8:7; Ef.2:2; Col. 3.6—

Esto podemos comprobarlo en todos los hijos de Dios, comenzando con nuestro Señor Jesucristo; él no obedecía los Mandamientos de Dios para ser Hijo de Dios, sino porque era y es Hijo de Dios —Jn.15:10—, y el apóstol Juan dijo: “…Guardamos sus Mandamientos…” —Jn.3.22—, no para ser salvos, sino porque ya eran salvos; y en Apocalipsis dice hablando de los salvos: “Aquí están los que guardan los Mandamientos de Dios y la fe de Jesús” —Ap.14:12—

—(HIMENEO) Pero Pablo dice que la Ley no es puesta para el justo, sino para los pecadores; y nosotros ya hemos sido justificados por la fe en Cristo, ¿No lo Sabían? Léanlo, está en —I.Tim.1:9,10—

—(ESTÉFANO) Claro que lo sabemos y lo hemos leído; lo que seguramente tu no has leído es que en el idioma original Griego este texto dice textualmente así: “Conociendo esto, que la Ley no es puesta para el justo, sino para los transgresores de la Ley…”

Por eso te lo decimos a ti, porque tú eres un transgresor de la Ley; no se lo decimos a los justos, porque contra ellos no hay ninguna Ley que los condene —Gál.5:22,23—

Pero contra los transgresores Sí hay ley, porque la Ley fue puesta precisamente para ellos—I.Tim.1:9,10—

Y los transgresores de la Ley NO son justificados por la fe en Cristo —I.Jn.3:4 Gál.5:19:21—, a menos que se arrepientan y dejen de pecar —Hech.17:30; Jn.18:1-11—, de lo contrario todos perecerán —Lc.13:1-5; Ap.20:11-15—

—(HIMENEO) Pero Pablo dijo que la Ley ya fue clavada en la cruz por Cristo, ¿No lo sabían? Léanlo, está en Col. 2:14

—(ESTÉFANO) Claro que lo sabemos y lo hemos leído, pero la Ley que fue clavada en la cruz por nuestro Señor Jesucristo fue la del Antiguo Pacto, no la del Nuevo Pacto

Porque el Señor Dios dijo que en el Nuevo Pacto él escribiría su Ley, ya no en tablas de piedra como en el Antiguo Pacto, sino en tablas de carne del corazón —Jer.31:31-33—, y el apóstol Pablo lo confirma —Heb.8:1-13—, y el Espíritu Santo lo atestigua —Heb.10:15-17—

—(HIMENEO) Pero Cristo resumió toda la Ley en el amor a Dios y al prójimo; y yo amo a Dios y al prójimo y a mi prójima y a todos, ¿No sabían lo que dijo Cristo? Léanlo, está en Mateo 22:35-40

—(ESTÉFANO) Claro que lo sabemos y lo hemos leído; pero ahí no dice lo que tú dices, que al resumir nuestro Señor Jesucristo toda la Ley en 2 Mandamientos, que por eso todos los demás Mandamientos quedan abolidos

Eso equivaldría a decir que porque don Benito Juárez resumió todas las Leyes de la Reforma en la frase “El respeto al derecho ajeno es la Paz”, no significa que respetando el derecho ajeno ya podemos desobedecer todas las demás Leyes de la Constitución

Lo que realmente significa la frase de don Benito Juárez es que todas las Leyes de Reforma están basadas en el respeto al derecho ajeno

Igualmente, lo que dijo nuestro Señor Jesucristo NO significa que, amando a Dios y al prójimo, que por eso ya podemos transgredir todos los demás mandamientos

Lo que realmente significan las palabras de nuestro Señor Jesucristo es que todas las Leyes de Dios están basadas en el amor de Dios y al prójimo

Así por ejemplo vemos que, de los 10 Mandamientos, 4 corresponden al amor a Dios y los otros 6 al amor al prójimo; por eso dice el apóstol Pablo que el que ama al prójimo cumplió la Ley; y viceversa: el cumplimiento de la Ley es el amor (Caridad) —Rom.13:8-10—

—(HIMENEO) ¡Ustedes ‘nomás’ utilizan la Ley para condenar a la gente! Son unos Fariseos, se creen muy santos, pero son unos hipócritas; y todavía se llaman Cristianos; Cristo no hizo eso, Cristo vino a perdonar, no a condenar a nadie; a la mujer pecadora no la condenó, sino que la perdonó, entonces ¿Por qué ustedes me condenan a mí? ¿Acaso ustedes son perfectos? Si no lo sabían léanlo, está en Jn.8:1-11

—(ESTÉFANO) Claro que lo sabemos y lo hemos leído, pero cuando Cristo perdonó a la mujer pecadora le dijo: vete y no peques más; eso significa que el perdón le duraría mientras no pecara más; pero si seguía pecando de nada le iba servir el perdón, porque el perdón no es para seguir pecando, y por lo visto tú Himeneo sigues pecando, porque no te has arrepentido ni te has apartado del pecado.

—(HIMENEO) Pues si quieren que yo entre a la Ley, éntrenle primero ustedes y circuncídense todos, a ver si es cierto que quieren cumplir la Ley

—(CLOÉ) ¡Hermano Estéfano, ya llegó la carta del apóstol Pablo con la respuesta de lo que le mandamos preguntar! ¿Me permites leerla?

—(ESTÉFANO) Sí hermana Cloé, adelante

—(CLOÉ) Dice: Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Sóstenes el hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados santos, y a todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro Gracia y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo

De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aún se nombra entre los Gentiles, tanto que alguno tenga la mujer de su padre y ciertamente, como ausente con el cuerpo, mas presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que esto así ha cometido

En el Nombre del Señor nuestro Jesucristo, juntados vosotros y mi espíritu, con la facultad de nuestro Señor Jesucristo

El tal sea entregado a Satanás para muerte de la carne, porque el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesucristo

Porque a los que a los que están fuera Dios juzgará; quitad pues a ese malo de entre vosotros

La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino LA OBSERVANCIA DE LOS MANDAMIENTOS DE DIOS” —I.Cor.1:1-3; 5:1,3-5,13; 7:19—

(HIMENEO) Lo que veo es que ustedes ya se pusieron de acuerdo con Pablo; pues entonces quédense con su Ley; yo me voy con Cristo (y con mi prójima).

DIOS LE BENDIGA.

Recuerda ¡Cristo te ama!

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