Compañeros y Amigos
Ustedes saben que yo he llegado a ser tan importante aquí en cielo que todo está bajo mi control y nada se mueve sin mi consentimiento; sólo hay una cosa que lastima profundamente mi amor propio, y es cuando Dios llama a Jesús: MI HIJO, como si no fuéramos todos la obra de sus manos.
He estado pensando muy seriamente en esto, y me preocupa ver que las cosas ya no andan muy bien aquí en el cielo; estoy seguro de que, si yo fuera el Rey, las cosas cambiarían y ustedes ocuparían puestos más dignos e importantes.
Esa emancipación sólo la podemos alcanzar de una sola manera: Pronunciándonos en contra del Régimen Actual, en contra del Gobierno Teocrático, en contra de la represión y a favor de la democracia y de la libertad, el poder de todos para todos.
– ¡Arriba Luzbel! – ¡Abajo la Teocracia!
– Vamos compañeros, el triunfo nos espera
– ¡Detente Luzbel, no podrás subir!
– ¡Es el Arcángel Miguel con sus ángeles!
– ¡Claro que podemos!, ¡AL ATAQUEEE! … sigan peleando, venceremos … uf, toquen retirada, nos van ganando …
– ¡Ay! echen pajaa … ¡uf! qué porrazo
– Ábranlaa ¡Ma…!
– Fíjate donde caes, torpe
– ¿Y ahora que hacemos, Luzbel? las cosas no salieron como tú dijiste
– Mejor no te hubiéramos hecho caso, ahora estaríamos en el cielo
– Por tu culpa nos han arrojado del cielo
– Cálmense, no se enojen, fue un ligero error de cálculo, pero tranquilícense, no todo está perdido, tengo un plan magnífico, escuchen: Ustedes saben que Dios está orgulloso de su creación, principalmente del hombre porque se parece a él, destruyamos al hombre y nuestra venganza será consumada.
– ¿Destruirlo? pero si él es inmortal, ¿no lo sabes?
– Es inmortal mientras no coma del árbol de la ciencia del bien y del mal, pero si come, perderá su inmortalidad
– ¿Y cómo va a comer? No podemos obligarlo, tendría que ser voluntariamente
-El comerá voluntariamente, lo convenceré por medio de la mujer, déjenlo por mi cuenta
-Hola, Eva, ¿es cierto que Dios les prohibió comer del árbol de la ciencia del bien y del mal?
– Sí es cierto; nos dijo que, si comemos de este fruto, moriremos.
– No morirán, Dios sabe que, si ustedes comen de este fruto, serán abiertos vuestros ojos y seréis como dioses, serán como él, por eso no quiere que coman, pero pruébalo y verás que no te pasa nada
– Bueno, lo probaré
– ¿Verdad que esta bueno? – Mn, sí exquisito
– Ahora llévale a Adam para que lo pruebe
– Adam, he comido del árbol de la ciencia y está delicioso, pruébalo
– Pero Dios dijo que ni lo tocáramos
– ‘Nomás’ tantito, ¿si? ándale, hazlo por mi
– Bueno, nada más porque tú me lo pides … mm, es cierto, está riquísimo
– ¡Bravo! ¡viva nuestro jefe ¡vivaaa!
Bueno muchachos, vamos a festejarlo, el mundo es nuestro, pues el hombre que era rey sobre la tierra ha sido reducido a la impotencia, está a nuestra disposición, diviértanse con ellos, háganlos pelear unos con otros, emborráchenlo, vícienlos, enférmenlos, provoquen guerras, accidentes, crímenes, en fin, hagan con ellos todo lo que se les antoje
– ¡arriba Luzbel! ¡viva el jefe! ¡vivaaa!
PERO UN DÍA
– Luzbel, Luzbel, te traemos malas noticias
– ¿Qué sucede?
– Ha nacido un niño en Belem, y unos ángeles dijeron a unos pastores que ese niño es el Hijo de Dios que ha venido a salvar a la humanidad.
– ¿El Hijo de Dios? ¿será posible que Jesús se haya atrevido a venir acá sabiendo que tenemos el mundo en nuestras manos?
– Pues a lo mejor sí, porque como hizo el hombre parecido a él, se me hace que aunque pecaron los siguen amando
– ¿Si? pues qué amor tan ridículo, amar a estos pecadores viciosos
– Tal vez como los hizo con inteligencia inferior a la nuestra, al verlos perdidos no se pudo quedar con los brazos cruzados
– Pues nosotros tampoco nos quedaremos con los brazos cruzados; si él viene a rescatarlos, hay que eliminarlo inmediatamente
– No se puede, sus padres José y María oran continuamente
– ¡PUES SE TIENE QUE PODER! yo mismo me encargaré de eso, convenceré a Herodes de que mande matar a todos los niños de Belem y entre ellos morirá Jesús, ustedes vigilen que nadie salga de Belem
– Si, Jefe
Y DESPUÉS DE LA MATANZA
– Jefe, malas noticias, José y María Huyeron de noche llevándose al niño Jesús, no pudimos impedirlo
– ¿Qué, queé? bola de inútiles, ¿de qué sirvió que yo haya convencido a Herodes si ustedes lo dejan escapar? Desde ahora no habrá vacaciones ni aguinaldos para nadie hasta que Jesús haya muerto ¿entendido? ¡fuera de aquí!
Y A LOS 30 AÑOS
– Jefe, Jefe, Jesús viene hacia acá, al desierto, se ve muy decidido
– ¡Recontra! ¿qué tramará? Como no se le vía acción, creí que había venido de vacaciones a la tierra, pero esto es un reto formal y está en nuestros dominios, esta es nuestra oportunidad de deshacernos de él de una vez por todas, déjenmelo a mí, ustedes cubran todas las salidas, esperaré unos días hasta que se debilite completamente, y entonces atacaré, tengo 3 armas poderosísimas que hasta hoy nadie las ha podido resistir
40 DÍAS DESPUÉS
– Hola, ¿es cierto que tú eres el Hijo de Dios? yo no estoy muy seguro de eso, porque si así fuera, ya habrías convertido estas piedras en pan para comer, ¿no te parece?
– Está escrito que no sólo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
– Bien, bien, hagamos otra prueba, vayamos a las almenas del templo, ahora arrójate al vacío, no tengas miedo, que escrito está que a sus ángeles mandará por ti y te llevaran para que tu pie no tropiece en piedra.
– Escrito está, además: no tentarás al Señor tu Dios.
– (Uf, éste sí me resultó difícil de roer, voy a tener que echar mano de todos mis recursos, de mi habilidad y astucia, ahí va mi tercera arma letal)
– Oye, Jesús, mira, quiero mostrarte todos los reinos del mundo, ¿qué te parecen? ¿Verdad que son hermosos? Todos son míos (ay, me mordí la lengua), pero tú me caes muy bien y pienso regalártelos para ti solito, ¿qué te parece? ¿No te arrodillas ante mí para darme las gracias?
– VETE SATANAS que escrito está: Al señor tu Dios adorarás y a él solo servirás
– (Maldición, nunca pensé que Jesús me pudiera vencer así de fácil, y yo que creí que él estaba debilitado; pero no me voy a dar por vencido, lo venceré o dejo de llamarme Luzbel)
– ¿Qué pasó, jefe? ¿Cómo le fue con Jesús?
– ¡Cállense! No me mencionen ese nombre o les corto la lengua a todos
– Uf, nunca lo había visto tan enojado
– De seguro perdió el duelo con Jesús
– Jefe, jefe, fíjese que Jesús….
– ¡Cállate! no me menciones ese nombre
– Cristo? – Menos
– Entonces el Señor, todos lo llaman así
– Queeé? ¿te estás burlando de mí? te voy a … ven acá, no corras…
– ¡Ábranlaa!
-Has de regresar, vas a ver; el que vuelva a mencionar alguno de esos nombres será enviado a enfrentarse directamente con EL sin más trámite, ¿entendido? y ahora díganme qué fue lo que pasó
– Pues nada, que EL está lanzando demonios
– ¡JESÚS ME AMPARE!, oh, perdón se me chispó, es que se me pasó el chicle, bueno, que, sí se valga pronunciarlo, pero despectivamente, ¿qué dicen que hizo?
– Que Jesús está arrojando fuera a muchos de nuestros compañeros que estaban oprimiendo a los enfermos y endemoniados, y ahora los nuestros se han quedado sin hogar -¡Recontra! y ¿ustedes se lo permitieron?
– Pues…. es que no nos pidió permiso
– ¡Esto es el colmo! Jesús se está pasando de la raya y eso sí que no se lo voy a permitir, una cosa es que tengamos un duelo personal, y otra cosa es que se meta con los nuestros, (ay, siento una piedrita en el zapato) ¿y no se ha encontrado con Legión?
– Sí…. pero ….
– ¡Pero qué!
– Que Legión se le arrodilló a Jesús y fue lanzado fuera del endemoniado a unos puercos y éstos se despeñaron
– Legión se le arrodilló?, ¡cobarde!, ¡traidor!; nomás que lo encuentre me las pagará, y en cuanto a Jesús, quiero que vigilen todos sus movimientos, porque si nos dormimos nos va a comer el mandado, pues viene arrasando con todo y nada lo detiene, y ahora lárguense de aquí y déjenme en paz.
– (se me está ocurriendo una cosa, iré a visitar a los sacerdotes, ellos son mis amigos y podrán ayudarme, los convenceré de que maten a Jesús, si a mi me ha vencido, a la muerte no la vencerá, yo me encargaré de incitar a la gente para que muera crucificado, sí eso haré)
TIEMPO DESPUÉS
– ¡CRUCIFÍQUENLO! ¡CRUCIFÍQUENLO! ¡GRITEN TODOS!
– ¡CRUCIFÍQUENLO! SIGAN GRITANDO ¡CRUCIFÍQUENLO!
– Está bien, crucifíquenlo ustedes, yo me lavo las manos
– ¡Vamos a crucificarlo!, ¡Muera el Rey de los Judíos!
– ¡Lo logramos! ¡Jesús ha muerto! ¡Hemos triunfado!
– Muy bien, muchachos, buen trabajo, los felicito, Jesús ha muerto y el mundo es nuestro otra vez, vamos a festejarlo, que haya champaña para todos, yo pago, diviértanse en grande
– ¡Bravo por el Jefe! ¡viva el Jefe! ¡vivaa!
PERO A LOS TRES DIAS DE FIESTA
– Jefe, Jefe, malas noticias, Jesús resucitó
– ¿Queeé? ¿están bromeando? Ya saben que esas bromas no me gustan
– Es cierto, Jefe, estábamos vigilando la tumba y llegó un ángel, quitó la piedra y Jesús resucitó
– ¿Si? pues mátenlo otra vez, y si vuelve a resucitar lo vuelven a matar
– “Nomás” que ahora no resucitó en carne si en cuerpo celestial, inmortal, y se ha estado apareciendo a muchos
– ¡Me lleva Judas!, ¿de qué sirvió todo nuestro trabajo?, llamen inmediatamente a todos para decidir que es lo que vamos a hacer, haremos una SESIÓN EXTRAORDINARIA
– Si, Jefe.
CONTINUARÁ



